Un importante sistema volcánico bajo el océano ha comenzado a llenarse de magma fresco, ofreciendo a los científicos una rara oportunidad de estudiar cómo algunos de los volcanes más grandes de la Tierra se recuperan después de erupciones catastróficas. La caldera de Kikai, ubicada en la costa sur de Japón, es uno de los supervolcanes más explosivos del planeta, y los hallazgos recientes sugieren que su depósito profundo de magma está nuevamente acumulando roca fundida. El descubrimiento fue realizado por investigadores de la Universidad de Kobe, que han publicado sus resultados en la revista Communications Earth & Environment.
Su trabajo proporciona nuevos conocimientos sobre los procesos que permiten que sistemas volcánicos tan masivos, como Yellowstone en los Estados Unidos y Toba en Indonesia, se reconstruyan con el tiempo. La comprensión de estos mecanismos podría ayudar a mejorar las predicciones de futuras erupciones a gran escala, que siguen siendo difíciles de pronosticar debido al limitado conocimiento de la actividad geológica subyacente.
Las calderas se forman cuando una erupción vacía tanto magma que el suelo por encima de la cámara de magma se derrumba, creando una depresión ancha y relativamente poco profunda en lugar de la forma cónica típica de un volcán. La escala de tales erupciones es difícil de comprender; el volumen de material erupcionado podría cubrir el Central Park de Nueva York con una capa de lava de hasta 12 kilómetros de espesor, según informes de Science Daily. Yellowstone, Toba y Kikai se encuentran entre los ejemplos más conocidos de grandes volcanes formadores de caldera. Los científicos saben que estos sistemas pueden entrar en erupción varias veces, pero los procesos que les permiten acumular grandes cantidades de magma siguen siendo poco conocidos.
Esta falta de comprensión hace que predecir su comportamiento futuro sea particularmente desafiante. El geofísico Nobukazu Seama de la Universidad de Kobe enfatizó la importancia de estudiar cómo pueden acumularse grandes volúmenes de magma. "Debemos entender cómo pueden acumularse grandes cantidades de magma para poder comprender cómo ocurren erupciones masivas de caldera", declaró. La ubicación submarina de Kikai presentó desafíos y ventajas para los investigadores.
El equipo de investigación de la Universidad de Kobe colaboró con la Agencia Japonesa para la Tecnología y la Ciencia de la Tierra Marina (JAMSTEC) para investigar la corteza debajo de la caldera. Utilizaron series de cañones de aire para generar impulsos sísmicos controlados, mientras que los sismómetros colocados en el lecho marino registraron cómo estas ondas se propagaban a través de las rocas. Mediante la medición de cambios en la velocidad y la dirección de las ondas sísmicas, los científicos pueden crear imágenes de estructuras subterráneas e identificar áreas que podrían contener roca parcialmente derretida. Estas técnicas ayudaron a revelar una gran área rica en magma directamente debajo de parte de la caldera Kikai que había producido anteriormente una erupción masiva.
Los hallazgos indican que esta cámara de magma es parte del mismo sistema subterráneo que suministró magma durante la antigua erupción. Sin embargo, la evidencia sugiere que con el tiempo, nuevo material fundido ha entrado en el depósito, lo que indica una actividad geológica en curso en lugar de una acumulación estática. Cerca del centro de la caldera Kikai, una cúpula de lava se ha estado formando durante aproximadamente 3.900 años. Tales cúpulas se desarrollan cuando el magma denso sube lentamente hacia la superficie y se acumula alrededor de un respiradero volcánico, en lugar de fluir libremente.
Esto sugiere que el magma actual es distinto y representa una nueva fase de actividad dentro del sistema.
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N1 HrvatskaIndependienteCentroVeracidad 85Objetividad 80anteayer Calderas peligrosas: uno de los supervolcanes más explosivos de la Tierra se está llenando de magma frescoInvestigadores de la Universidad de Kobe han descubierto que la caldera sumergida Kikai, ubicada al sur de Japón, se está llenando de magma una vez más. Esta rara oportunidad permite a los científicos estudiar cómo algunos de los volcanes más grandes de la Tierra se recuperan después de erupciones catastróficas. Los hallazgos podrían mejorar la comprensión de los grandes sistemas de caldera como Yellowstone en los Estados Unidos y Toba en Indonesia, lo que podría ayudar a reconocer los cambios subterráneos que preceden a futuras erupciones masivas. Kikai produjo la erupción volcánica más grande conocida del Holoceno hace aproximadamente 7.300 años, creando una vasta depresión donde el suelo se derrumbó debido a la inmensa cantidad de magma expulsado. Los científicos utilizaron ondas sísmicas generadas por pistolas de aire y registradas por sismómetros en el fondo del océano para mapear la superficie e identificar áreas que contienen rocas parcialmente fundidas.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo discute la investigación científica sobre la actividad volcánica y no presenta ningún punto de vista político, marco o lenguaje sesgado. Se centra en los procesos geológicos y sus implicaciones para la comprensión de los fenómenos naturales, sin inclinarse hacia ninguna perspectiva ideológica en particular.
Por qué veracidad (85): The article accurately reports the scientific findings from the primary source, including the rediscovery of magma beneath Kikai caldera, the involvement of Kobe University researchers, and the comparison to Yellowstone and Toba. However, it slightly omits specific details about the methodology invo
Por qué objetividad (80): The article maintains a generally neutral tone, presenting the scientific findings without overt bias. However, it uses phrases like 'opasna kaldera' ('dangerous caldera') and 'najeksplozivnijih supervulkana' ('most explosive supervolcanoes'), which introduce mild emotional language that could influ
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