A medida que se acerca el 25 aniversario de los ataques del 11 de septiembre, solo dos estados de los Estados Unidos, Florida y Arizona, exigen que las escuelas impongan la educación sobre los eventos históricos de los ataques. Otros diez estados alientan pero no requieren tales lecciones, dejando espacio para interpretaciones variadas. En contraste, cuatro estados, Pensilvania, Massachusetts, Wisconsin y Oregon, han adoptado planes de estudio como 'Teaching Beyond September 11th', desarrollado por la Universidad de Pensilvania, que se centra en gran medida en el aumento de la islamofobia posterior al 11 de septiembre en lugar de las motivaciones detrás de los ataques. Este plan de estudios incluye temas como 'Islamofobia y la Oficina Oval' y 'Vigilancia de los musulmanes', mientras minimiza el papel de la ideología islamista radical y las acciones del líder de al-Qaeda Osama bin Laden. Los críticos argumentan que este enfoque se desvía de las víctimas de los ataques y en su lugar enfatiza las narrativas políticas.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca los currículos alternativos como la promoción de una narrativa motivada políticamente que minimiza la naturaleza terrorista de los ataques y hace hincapié en la islamofobia.






