La ciudad de Nikopol, ubicada al otro lado del río Dnipro de la planta de energía nuclear ocupada de Zaporizhzhia, ha estado bajo ataque casi diario desde el comienzo de la invasión rusa. Los drones FPV rusos han atacado cada vez más a civiles en lugar de objetivos militares, obligando a los residentes a alterar significativamente su vida diaria. Muchos describen esta táctica como 'cazar personas', señalando que la gente ya no se atreve a esperar en las paradas de autobús o quedarse al aire libre. El poeta y humanitario local Alexander Varytshev informó de un aumento dramático en los ataques con drones, con tres drones ahora vistos cada hora, día y noche. Un video particularmente desgarrador de junio mostró un dron atacando a una mujer anciana en una silla de ruedas, matando a tres personas, incluida su madre y su hijo de 87 años. En abril, cuatro personas murieron cuando un dron golpeó una ciudad. Las escuelas y los jardines de infantes están en su mayoría cerrados, y los servicios de autobús se suspendieron con frecuencia, con muchos residentes abandonando la ciudad.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo destaca las víctimas civiles causadas por los ataques con aviones no tripulados rusos, enmarca estas acciones como parte de un patrón más amplio de agresión contra las ciudades ucranianas y hace hincapié en el sufrimiento de los ciudadanos comunes.




