El regulador de seguridad en línea de Australia, la Oficina del Comisionado de Seguridad Electrónica, ha iniciado acciones legales contra Telegram en la Corte Federal, alegando que la aplicación de mensajería no eliminó contenido terrorista y extremista a pesar de los repetidos informes y advertencias de los usuarios. El caso se centra en las afirmaciones de que Telegram no detectó, disuadió o eliminó adecuadamente material dañino como videos de la masacre de la mezquita de Christchurch y otro contenido extremista, que permaneció en línea durante períodos prolongados después de haber sido señalado. La demanda destaca las preocupaciones sobre el cumplimiento de la plataforma con la Ley de Seguridad en Línea de Australia, con posibles sanciones de hasta $ 54.6 millones si se le declara culpable. El caso sigue una investigación de un año y difíciles negociaciones entre el vigilante y Telegram, que según se informa retrasó las respuestas tecnológicas durante varios meses. El resultado podría sentar un precedente sobre cómo las empresas son responsables de alojar contenido ilegal.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta de manera equilibrada la acción legal emprendida por el gobierno australiano contra Telegram, citando tanto las acusaciones del Comisionado de Seguridad Electrónica como la falta de respuesta de Telegram.


