Las olas de calor se han vuelto cada vez más frecuentes en los últimos años, y con ellas, las condiciones de trabajo en sitios abiertos han cambiado significativamente, especialmente para trabajos que implican exposición directa a la luz solar y alto esfuerzo físico. Las temperaturas que superan las normas estacionales ya no son excepciones, sino amenazas persistentes para la salud y seguridad de los trabajadores. En Croacia, este problema ha alcanzado niveles críticos, con informes que indican que más trabajadores están terminando sus turnos en instalaciones médicas de emergencia debido a enfermedades relacionadas con el calor. La situación ha empeorado a medida que las temperaturas superan regularmente los 35 ° C, y algunos trabajadores soportan hasta diez horas de trabajo por día en estas condiciones extremas.
El Sindicato Croata de Constructores ha expresado su preocupación por el hecho de que muchos trabajadores de la construcción continúan enfrentando horas de trabajo inadecuadas, descansos insuficientes y una protección limitada contra las altas temperaturas. Según los representantes sindicales, tales prácticas siguen siendo comunes a pesar de la creciente conciencia de los riesgos asociados con la exposición prolongada al calor. En la práctica, los modelos de organización del trabajo diseñados para reducir el riesgo durante las olas de calor, como los horarios de inicio tempranos, los días de trabajo acortados o las rotaciones de turnos, rara vez se implementan. En cambio, los trabajadores a menudo soportan largas horas, incluidos los fines de semana, en entornos que carecen de protecciones básicas.
Jasenka Vukšić, presidenta del Sindicato de Constructores, señaló que incluso con calor extremo, los trabajadores a menudo se encuentran trabajando nueve o diez horas diarias, con poco respiro. Más allá de los problemas organizativos, hay una falta de condiciones fundamentales que podrían aliviar la carga en los sitios de construcción durante el calor intenso. Muchas ubicaciones carecen de estructuras de sombra, lonas y ventiladores que podrían crear al menos un microclima artificial mínimo. Los trabajadores también a menudo carecen de ropa y calzado de protección adecuados. Vukšić enfatizó que la ausencia de agua potable en los sitios de trabajo agrava aún más el peligro, aumentando la probabilidad de deshidratación y otras dolencias relacionadas con el calor.
La evidencia de las consecuencias de estas condiciones es evidente a través de casos documentados de agotamiento, fatiga y debilidad severa entre los trabajadores. Según los informes, dos trabajadores más jóvenes terminaron en la sala de emergencias debido a complicaciones de salud relacionadas con el duro entorno de trabajo. Estos incidentes subrayan los peligros reales e inmediatos que enfrentan los trabajadores en tales condiciones. Si bien los marcos legales se han actualizado desde el 2 de julio, con nuevas regulaciones que requieren el cumplimiento de las pautas establecidas por el Instituto Croata de Salud Pública con respecto al trabajo en condiciones de alta temperatura, el sindicato argumenta que estas medidas por sí solas son insuficientes.
Vukšić señaló que las reglas actuales no imponen sanciones a los empleadores que no cumplan, dejando que la aplicación dependa en gran medida de la buena voluntad individual. Reconoció que muchos empleadores hacen esfuerzos para proteger a sus trabajadores, pero destacó que las temperaturas extremas de verano se han convertido en una nueva realidad que requiere atención urgente.
La percepción pública a menudo lleva a la creencia de que las decisiones sobre si suspender el trabajo se dejan únicamente a la gerencia, sin mecanismos adecuados de supervisión o rendición de cuentas. El acuerdo colectivo actual para la construcción incluye una disposición que ofrece una bonificación del cinco por ciento para el trabajo realizado por encima de 35 grados Celsius. Sin embargo, el sindicato considera que este incentivo financiero es inadecuado como sustituto de la protección de la salud real.
Vukšić destacó que se necesita un marco legal más específico, que describa claramente las obligaciones de los empleadores, los límites del trabajo durante las altas temperaturas, las medidas organizativas obligatorias y la supervisión efectiva con sanciones ejecutables por incumplimiento.
A medida que se acercan los meses de verano, la necesidad de medidas de protección más estrictas para los trabajadores expuestos a temperaturas extremas sigue creciendo, lo que plantea dudas tanto sobre la adecuación de las protecciones existentes como sobre la voluntad de las autoridades de actuar con decisión.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 5 €/mes.
Hazte suscriptor