El gobierno del Reino Unido, liderado por el primer ministro saliente Keir Starmer, intervino para evitar que la FIFA trasladara el partido de la Copa Mundial de Inglaterra contra México de la 1 a.m. a las 7 p.m. BST. La preocupación era que la hora de inicio anterior reduciría la capacidad de Inglaterra para aclimatarse a la gran altitud en el Estadio Azteca, lo que potencialmente le daría a México una ventaja. El partido, originalmente programado para la 1 a.m. hora del Reino Unido (6 p.m. hora local), se pospuso debido a los riesgos de rayos y comenzó a las 2 a.m. hora del Reino Unido (7 p.m. hora local). Inglaterra finalmente ganó 3-2 a pesar de los desafíos, incluida la altitud, una tarjeta roja y preocupaciones sobre el arbitraje errático. La victoria les aseguró un lugar en los cuartos de final contra Noruega.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la intervención del Gobierno del Reino Unido como una medida proactiva para proteger la equidad competitiva de Inglaterra, haciendo hincapié en la importancia estratégica del tiempo de aclimatación.




