Han pasado diecinueve años desde el trágico incendio de Velika Kornata en agosto de 2007, en el que trece bomberos perdieron la vida, con solo Fran Lučić sobreviviendo. El incidente planteó dudas sobre la efectividad de los sistemas de protección contra incendios en espacios abiertos. Recientemente, ocurrió otro incendio devastador en Omiš el 13 de agosto, que resultó en 43 personas heridas, dos muertes y un daño material estimado de 110 millones de euros. El artículo destaca las fallas sistémicas en la prevención de incendios, señalando que a pesar de las regulaciones que requieren medidas preventivas como equipos profesionales de bomberos e instalaciones de equipos, estas no se implementaron debido a la falta de fondos. Critica al estado por no hacer cumplir las leyes y proporcionar los recursos necesarios, lo que condujo a desastres repetidos. Una evaluación detallada de riesgos realizada por el ayuntamiento de Omiš en 2026 predijo resultados similares, pero el desastre aún ocurrió.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el tema como un fracaso de la gobernanza y la rendición de cuentas, enfatizando el abandono sistémico y la falta de financiación de la infraestructura de seguridad crítica.




