Las fuerzas militares estadounidenses llevaron a cabo ataques aéreos en la isla de Larak en el estrecho de Ormuz, dirigidos a dos lanzadores de cohetes que se cree que se estaban preparando para desplegar minas marinas. Esto marca el primer ataque de Estados Unidos contra Irán desde finales de julio. La operación fue descrita como una "acción limitada y precisa" por el Comando Central de Estados Unidos, destinada a abordar una amenaza inminente al tráfico marítimo. En represalia, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) lanzó un ataque con misiles y drones contra dos bases aéreas estadounidenses en Jordania, aunque Jordania informó que interceptó la mayoría de los proyectiles.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato equilibrado del conflicto, citando perspectivas tanto estadounidenses como iraníes sin favorecer abiertamente a ninguna de las partes.





