Enrico Bertolino, un cómico milanés, critica la hiperconectividad moderna en su espectáculo Una serata di ordinaria ironia, argumentando que esta ha traído síntomas físicos similares a los del uso de viejos periódicos como Postalmarket. Describe los efectos negativos de la tecnología sobre la salud y la calidad de vida, confrontándolos con la experiencia de una vez. Además, hablando de la ciudad de Milán, sostiene que la emergencia de la criminalidad actual es exagerada y atribuye el miedo a la sobreinformación más que a un aumento real de los crímenes. Cita episodios históricos de los años 70 y 80 para poner en contraste la situación actual.
Lectura del sesgo (Progresista): Bertolino utiliza un lenguaje cáustico y satírico para criticar la excesiva dependencia de la tecnología y la percepción distorsionada de la seguridad en Italia.





