El nuevo centro penitenciario en Dobrunje, Ljubljana, abrió hace dos meses, pero aún no ha completado el traslado de la mayoría de los reclusos. Las cuestiones técnicas, como una sección de techo colapsada y la escasez de personal, siguen sin resolverse. El Servicio Penitenciario Esloveno (URSIKS) declaró que la fecha exacta de la reubicación no puede ser revelada por razones de seguridad y organizativas, y que los preparativos para el funcionamiento completo se llevan a cabo de acuerdo con el plan. Un trabajador resultó levemente herido durante el incidente, y hay preocupaciones sobre la falta de personal, incluida la necesidad de al menos 50 policías, cocineros e instructores adicionales.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información objetiva sobre los desafíos operativos en una nueva instalación penitenciaria sin criticar abiertamente ni elogiar a ninguna entidad política.






