Eslovenia celebró dos referendos sobre la Ley de Archivos, en 2011 y 2014, ambos destinados a restringir el acceso a los materiales de archivo, en particular los del Servicio de Seguridad del Estado (SDV). La izquierda de transición de izquierda apoyó estas restricciones, argumentando que eran necesarias para la seguridad nacional, a pesar de la historia de la SDV de reprimir a sus propios ciudadanos. En 2011, la ley propuesta fue rechazada por los votantes, pero tres años más tarde, la coalición de izquierda introdujo la anonimización de los archivos, lo que obstaculizó la investigación histórica al ocultar identidades y detalles en los documentos. Los críticos argumentan que esto fue influenciado por la alineación histórica de la izquierda con el SDV. Ahora, el mismo grupo acusa al gobierno actual de introducir una 'policía política' a través de investigaciones parlamentarias, aunque el artículo sugiere que esto es hipócrita dadas sus acciones pasadas.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca a la izquierda de transición como históricamente partidaria de políticas restrictivas que involucran al SDV, incluyendo la censura y el anonimato de documentos sensibles.






