El Ministerio de Cultura ha detenido dos licitaciones públicas destinadas a cofinanciar los salarios de los periodistas y las suscripciones digitales en medios seleccionados. Estas medidas se presentaron inicialmente como apoyo al periodismo de calidad, pero habrían representado una intervención estatal significativa en el mercado de los medios, beneficiando solo a un grupo específico de medios. La financiación se limitó a medios impresos y digitales de interés general nacionales y regionales, excluyendo publicaciones gratuitas, periódicos locales, medios partidistas, publicaciones de nicho y sitios web de programas de radio o televisión. El editor, escritor y autor Jožet Biščak criticó la propuesta, argumentando que cualquier apoyo financiero estatal es inherentemente político y crea ventajas injustas al favorecer a ciertos medios sobre otros. Advirtió que tales subsidios distorsionan el mercado, haciendo que el éxito dependa más del reconocimiento del gobierno que del compromiso de la audiencia o la calidad periodística.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo critica la intervención del gobierno en el sector de los medios de comunicación a través de subvenciones específicas, haciendo hincapié en las preocupaciones sobre la distorsión del mercado y la influencia política.





