El nuevo gobierno esloveno planea firmar un acuerdo bilateral con los Estados Unidos sobre energía nuclear en las próximas semanas, lo que podría favorecer a la compañía estadounidense Westinghouse en la construcción del segundo bloque de la Central Nuclear de Krško (NEK2). Esta decisión se espera que siga poco después de la llegada del nuevo embajador de los Estados Unidos a Eslovenia, Asel Roberts, nombrado por el presidente Donald Trump. El acuerdo propuesto, similar a los firmados con Rumania y Bulgaria, requeriría cooperación en la construcción de nuevas centrales nucleares utilizando tecnología estadounidense. Anteriormente, el gobierno bajo Robert Golob evitó dichos acuerdos para mantener la competencia, pero la nueva administración parece estar abierta a este enfoque. El proyecto NEK2 tiene un valor de entre 915 mil millones de euros y representa la mayor inversión en la historia eslovena.
Lectura del sesgo (Derecha): El artículo enmarca el acuerdo potencial como un movimiento estratégico que favorece los intereses estadounidenses, enfatizando las motivaciones económicas y geopolíticas para los EE.UU., mientras minimiza las perspectivas alternativas o la oposición potencial.



