Novi Sad conmemora el segundo aniversario del colapso de una estructura en la estación de tren renovada, un accidente que causó la muerte de 16 personas, incluyendo cuatro niños. La tragedia desencadenó protestas contra el gobierno, lideradas por estudiantes que atribuyeron el desastre a la corrupción y la negligencia dentro de la coalición gobernante. Aunque varios ministros y sus colaboradores fueron arrestados tras el incidente, aún no se ha llevado a juicio a ninguna persona, a pesar de las modificaciones en los cargos. Los actos conmemorativos comenzaron temprano en la mañana, culminando en una concentración simbólica en el momento exacto del colapso, mientras que se celebraron servicios religiosos en Belgrado.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo presenta explícitamente el evento como un catalizador de protestas contra el gobierno, motivadas por la corrupción, y destaca la falta de rendición de cuentas de los funcionarios ante la justicia, lo que se alinea más con las narrativas de la oposición que con las perspectivas del gobierno.






