El artículo analiza la creciente amenaza de guerra híbrida contra Alemania, destacando una serie de ataques cibernéticos, incidentes de sabotaje y campañas de desinformación atribuidas a Rusia, junto con otros países como China, Irán y Turquía. Estos ataques apuntan a infraestructuras críticas como energía, transporte, bancos, hospitales e instituciones estatales. Las agencias de seguridad advierten que esto representa la amenaza híbrida más significativa desde el final de la Guerra Fría. Incidentes notables incluyen un ataque de hackers a la compañía energética Entra, que interrumpió los sistemas de pago y las redes de comunicación, y el descubrimiento de paquetes propensos al fuego colocados en aviones y camiones por personas vinculadas a la inteligencia rusa.
Lectura del sesgo (Centro): Si bien el artículo atribuye muchas de las amenazas a Rusia, presenta una visión equilibrada al mencionar a múltiples actores potenciales, incluidos China, Irán y Turquía.


