La Comisión Europea (CE) ha publicado directrices que describen las obligaciones de transparencia para los proveedores y las entidades que introducen ciertos sistemas de inteligencia artificial (IA), que entrarán en vigor el 2 de agosto de 2026. Estas directrices tienen como objetivo ayudar a las personas a reconocer cuándo están interactuando con la IA o cuándo se ha creado o modificado contenido utilizando la IA, reduciendo así los riesgos de engaño y manipulación. Las directrices especifican que los proveedores de IA deben diseñar sistemas para informar a los usuarios durante la interacción directa con la IA e incluir etiquetas legibles por máquina para permitir la detección de contenido generado o manipulado por la IA. Las entidades que implementan dichos sistemas deben advertir a los usuarios cuando se exponen a contenido fabricado convincente generado por la IA en temas de interés público sin revisión humana o supervisión editorial, así como sistemas de reconocimiento de emociones o categorización biométrica. La CE explica que el cumplimiento de estos requisitos de transparencia en virtud de la Ley se puede demostrar a través de la adhesión a un código de práctica, que proporciona seguridad jurídica y un método práctico para el cumplimiento de las directrices existentes para el Código de buenas prácticas de transparencia de contenido generado por IA.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta las nuevas directrices de la Comisión de la UE sobre la transparencia de la IA de manera neutral, centrándose en los aspectos técnicos y reglamentarios sin un marco ideológico aparente.






