Emil Lappen, un noruego fanático, se convirtió en un tema mediático después de negarse a participar en la tradicional travesía vikinga que los ciudadanos de su país realizan como parte de su cultura. Lappen explica que considera que la tradición de la travesía transatlántica es una travesía, lo que considera una idea errónea de los vikingos. Su comportamiento es el primero de los comentaristas de la televisión noruega, y Lappen explica su postura en una entrevista especial.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una controversia cultural dentro de la identidad nacional de Noruega y las tradiciones de los aficionados, que es un tema políticamente sensible.






