Un informe de Médicos Sin Fronteras (MSF) revela un aumento significativo en los casos de desnutrición infantil en siete estados del norte de Nigeria entre 2023 y 2025. Según los datos, 425,634 niños fueron tratados por desnutrición aguda en 2025, lo que representa un aumento del 41.8% desde 2024. Esto sigue a un aumento del 25% en 2024 en comparación con 2023, lo que sugiere una crisis creciente. MSF atribuye este aumento al conflicto en curso, el desplazamiento, la reducción del financiamiento humanitario, especialmente después de que Estados Unidos bajo el presidente Donald Trump recortó el financiamiento mundial para la salud y los desafíos económicos más amplios. La situación ha empeorado en 2026, con un estimado de 34.7 millones de personas que enfrentan inseguridad alimentaria y más de 5.4 millones de niños que sufren de desnutrición aguda en todo el país. El informe destaca el costo emocional en los cuidadores, especialmente las madres, que a menudo acompañan a sus hijos a través de tratamientos prolongados.
Lectura del sesgo (Centro): Si bien el artículo discute un grave problema humanitario vinculado a decisiones políticas (como los recortes de fondos de EE.UU.), presenta los hallazgos de manera objetiva basada en datos de MSF sin apoyar o criticar abiertamente a actores políticos específicos.





