Juan Carlos Ospino, exdirector del Carnaval de Barranquilla S.A.S., anunció públicamente su renuncia tras seis meses en el cargo, atribuyéndola a la falta de diálogo previo al cambio de director. En una entrevista con Emisora Atlántico, Ospino destacó que aunque reconoció las capacidades del nuevo funcionario, cuestionó cómo se llevó a cabo el cambio sin consultarlo. Señaló que la decisión le causó un 'daño afectivo' y que su salida representa el segundo cambio consecutivo en la dirección de la organización responsable del evento cultural más importante del país. Además, criticó la forma en que se manejan las relaciones entre colegas y líderes políticos, enfatizando la importancia de tratar a los nuevos funcionarios como amigos, no como aliados políticos.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la renuncia como resultado de la falta de diálogo y relaciones personales, enfatizando el impacto emocional y la dinámica interpersonal en lugar de razones puramente administrativas.
