El artículo analiza la película mexicana 'No Tengo Miedo', que cuenta la historia de niños que experimentaron un secuestro en 1986, como se ve a través de los ojos de jóvenes actores. La película es parte de una tendencia en el cine mexicano donde los niños retratan temas sociales como el secuestro, los problemas familiares y el trauma personal. El artículo destaca la representación limitada de la infancia en el cine mexicano, señalando que entre 2016 y 2025, solo se produjeron 69 largometrajes centrados en niños, lo que representa solo el 3% de la producción total. También menciona otras obras recientes como 'Moscas' y 'El Diablo Fuma', que exploran temas similares. La directora, Alba Gil, enfatiza la importancia de mostrar la resiliencia de los niños y espera que los adultos reflexionen sobre su tratamiento de los niños.
Lectura del sesgo (Centro): Si bien el artículo aborda temas delicados como el secuestro de niños y el abandono social, no adopta una postura ideológica clara, sino que presenta una visión equilibrada al discutir tanto los desafíos que enfrentan los niños como los esfuerzos de los cineastas para resaltar estos temas.




