El gobierno de la Ciudad de México llevó a cabo una operación para evitar la venta de alcohol en el Centro Histórico y el Paseo de la Reforma durante la Marcha del Orgullo. A pesar de estos esfuerzos, se observaron numerosos puestos semipermanentes vendiendo cerveza y bebidas preparadas a lo largo de Reforma. Además, los vendedores vendieron cervezas refrigeradas utilizando refrigeradores, cubos y carros de supermercados, cobrando 100 pesos por dos latas.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo informa sobre las acciones de aplicación de la ley tomadas por el gobierno durante un evento público, presentando información fáctica sin favorecer abiertamente a ningún lado, e incluye detalles sobre las medidas implementadas y los resultados sin un marco ideológico aparente.





