Un líder parlamentario iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, emitió una advertencia de que si no se garantiza la seguridad de Irán, ninguna infraestructura en la región será segura, lo que podría interrumpir el comercio de petróleo. Esta declaración se produce en medio de los recientes ataques iraníes a la infraestructura en Kuwait y Bahréin, incluida una planta de energía y una instalación de desalinización de agua. Un analista bahreiní criticó los comentarios de Ghalibaf como una peligrosa escalada, señalando que difuminan la línea entre atacar los activos estadounidenses y las economías de los estados del Golfo.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta tanto las declaraciones de Ghalibaf como la crítica del analista bahreiní sin favorecer abiertamente a ninguno de los dos lados.


