El artículo informa que Alemania ha deportado a un ciudadano afgano que no fue condenado por ningún delito por primera vez desde que los talibanes recuperaron el poder en Afganistán. El ministro del Interior, Alexander Dobrindt, declaró que el hombre había agotado todas las posibilidades de obtener asilo y ya no tenía derecho a residir en Alemania. Después de que su solicitud de asilo fue rechazada, intentó mudarse a otro país europeo, pero fue encontrado ilegal allí y regresó a Alemania, que luego lo deportó a Afganistán.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato de hechos de un caso específico de deportación sin criticar ni elogiar abiertamente las acciones del gobierno.



