Los ataques aéreos rusos continuaron en la región de Kiev por sexto día consecutivo, matando a nueve personas e hiriendo a más de una docena, incluidos niños, según los servicios de emergencia. Los incendios estallaron en Kiev, mientras que en Boryspil, un edificio de apartamentos y una instalación comercial fueron alcanzados por misiles y aviones no tripulados, lo que resultó en una muerte y nueve heridos. Los ataques interrumpieron la vida diaria y afectaron los cruces fronterizos hacia Rumania. En Rusia, un ataque de aviones no tripulados causó un incendio en la ciudad portuaria de Ust-Luga, y otras instalaciones civiles fueron dañadas en Samara. Tanto Rusia como Ucrania negaron haber atacado a civiles, aunque no fue posible una verificación independiente. Se informó de conversaciones de paz que involucraron a enviados estadounidenses y el primer ministro indio Modi, con líderes que expresaron su apoyo para poner fin al conflicto. Los miembros de la OTAN, incluidos Letonia y Finlandia, aumentaron la preparación militar debido al aumento de la actividad de los aviones no tripulados cerca de las fronteras rusas.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato equilibrado de la situación, informando tanto sobre el impacto humanitario de los ataques rusos como sobre las respuestas de actores internacionales como EE.UU., India y la OTAN.





