El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, ha propuesto una reforma constitucional destinada a excluir a las figuras de la oposición "traidores" y "golpistas" de futuras elecciones, mientras que extiende el mandato presidencial de seis a siete años "renovables". El proyecto de reforma, previo por el presidente del Congreso, Gustavo Porras, se espera que pase en septiembre y sigue la afirmación de Ortega de que las elecciones evitarían que la oposición "tomara el gobierno". Esto se produce después de una enmienda de 2024 que extendió su mandato de cinco a seis años y elevó a su esposa, Rosario Murtega, a copresidente, provocando críticas por consolidar el poder dentro de la familia Ortega. Ortega, que comenzó su cuarto mandato en 2022, se ha enfrentado a sanciones y críticas internacionales por sus tácticas autoritarias, incluida una represión violenta de las protestas en 2018 que resultó en más de 300 muertes, según grupos de derechos humanos.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca las acciones de Ortega como parte de un patrón más amplio de consolidación autoritaria, enfatizando la exclusión de la oposición y la extensión del poder ejecutivo.






