Dos mujeres en Irán han sido condenadas a muerte por su participación en protestas críticas al gobierno en enero, según informes de la organización de derechos humanos con sede en Noruega Iran Human Rights (IHR) y el grupo de derechos humanos con sede en los Estados Unidos HRANA. El primer caso involucra a Taraneh Rahimi, de 20 años, quien fue condenada junto con nueve hombres por incidentes en Isfahan en los que murieron dos personas, incluido un miembro de las fuerzas de seguridad. Su hermana Romina recibió hasta 36 años de prisión. HRANA criticó la falta de acceso a documentos legales y el tiempo insuficiente para la preparación de la defensa. En otro caso, Leila Abolhasani, de 43 años, madre de dos hijos, fue condenada por incendio provocado durante las protestas, aunque su familia negó las acusaciones, alegando que simplemente había filmado el incidente en Irán. Derechos Humanos señaló que aún no se ha ejecutado a ninguna mujer en relación con estos hombres, mientras que se han presentado 29 cargos y otras 16 mujeres iraníes fueron ejecutadas este año.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo destaca la dura condena de las mujeres que participaron en las protestas, lo que se alinea con una postura crítica hacia el tratamiento del gobierno iraní de los disidentes.



