Un tribunal de Corea del Sur ha ordenado a un hospital compensar a la familia de un recién nacido que murió debido a la alimentación excesiva por parte del personal. El Tribunal del Distrito Central de Seúl dictaminó que el hospital era responsable de la muerte del niño en enero de 2024, citando prácticas de alimentación inadecuadas y la falta de atención de emergencia adecuada. El bebé, nacido el 16 de enero de 2024, fue alimentado con 270 mililitros seis veces durante ocho horas, excediendo las pautas recomendadas. El niño dejó de respirar el 19 de enero y murió dos horas más tarde, con la causa atribuida a vómitos por sobrealimentación. El tribunal rechazó la afirmación del hospital de que la muerte se debió al síndrome de muerte súbita infantil (SIDS), afirmando que la atención adecuada podría haber evitado el resultado. El hospital ha apelado la decisión.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca las acciones del hospital como negligentes y prioriza la perspectiva de la familia, enfatizando las fallas sistémicas en los protocolos de atención médica.






