Nueva Zelanda experimentó una inusual ola de frío, que trajo nieve a Wellington por primera vez en 15 años y afectó a varias regiones. Las temperaturas cayeron significativamente, con algunas áreas alcanzando -9 ° C, lo que provocó el cierre de carreteras y interrupciones. En Wellington, la nieve alcanzó el nivel del mar, lo que llevó a los residentes a celebrar en las redes sociales. En Dunedin, los estudiantes fueron enviados a casa ya que la nieve permitió a los lugareños esquiar por calles, incluida la calle Baldwin, reconocida como la más empinada del mundo. La nieve también afectó a Christchurch, causando retrasos en los vuelos. Las autoridades advirtieron sobre posibles escaseces de energía debido al aumento de la demanda de calefacción.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un informe fáctico sobre los eventos relacionados con el clima y sus impactos sin favorecer abiertamente ninguna postura política.





