El gobernador de Nueva York, Kathy Hochul, firmó una orden ejecutiva que detiene nuevos proyectos de construcción de centros de datos a gran escala en el estado, convirtiéndolo en el primer estado de los Estados Unidos en implementar una moratoria de este tipo. La orden detiene temporalmente los permisos para centros de datos con capacidades de al menos 50 megavatios, dando al estado tiempo para desarrollar regulaciones para la industria de rápido crecimiento impulsada por la demanda de inteligencia artificial. Los críticos destacan las preocupaciones sobre el alto consumo de electricidad, el uso de agua, la contaminación acústica y la creación limitada de empleos asociados con los centros de datos.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la decisión como una medida progresiva para proteger los intereses ambientales y comunitarios, enfatizando las preocupaciones sobre el agotamiento de los recursos y el aumento de los costos de los servicios públicos.






