El gobierno irlandés está planeando revisar sus reglas de ciudadanía a través de la Ley de Nacionalidad y Ciudadanía (Enmienda) de Irlanda 2026. Los cambios clave incluyen aumentar el requisito de residencia de cinco a ocho años, requiriendo que los solicitantes demuestren dominio del irlandés o del inglés (incluido el lenguaje de señas irlandés) e introducir una prueba de educación cívica que cubra la sociedad y la política irlandesas. El proyecto de ley también introduce restricciones a la elegibilidad basadas en pagos recientes de asistencia social, como asistencia para desempleo de larga duración o ciertos apoyos de vivienda, mientras que excluye beneficios como maternidad o beneficio infantil.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta los cambios propuestos de forma neutral, esbozando tanto los nuevos requisitos como las posibles exenciones sin criticar abiertamente ni elogiar la dirección de la política.





