Los expertos advierten que los compradores de vivienda por primera vez en Inglaterra se enfrentan a una carga financiera inesperada de al menos £1,800 debido a las nuevas reglas introducidas por la Ley de Derechos de los Arrendatarios. Según la ley, los inquilinos deben proporcionar a los propietarios un aviso por escrito de dos meses para rescindir un contrato de arrendamiento, duplicando el requisito anterior de un mes. Este cambio, que entró en vigor el 1 de mayo de 2026, ha creado una situación en la que los compradores completan sus compras pero aún adeudan alquiler, impuestos municipales y facturas de servicios públicos por un mes adicional. Los asesores hipotecarios señalan que esta superposición ocurre precisamente cuando los compradores están pagando honorarios legales, costos de mudanza y su primer pago de hipoteca.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la nueva regla como una consecuencia negativa de la política gubernamental, criticando la Ley de Derechos de los Inquilinos como un "error costoso" y un "objetivo propio" contra los inquilinos.





