El gobierno de Alemania está proponiendo cambios significativos en su Ley de Libertad de Información (IFG), una ley promulgada en 2006 que permite a los individuos solicitar acceso a información oficial del gobierno. Las reformas propuestas, parte de un paquete más amplio de 34 cambios legislativos, tienen como objetivo aumentar el secreto en torno a los datos gubernamentales en medio de preocupaciones sobre la guerra cibernética y el hackeo. Bajo las nuevas reglas, solo "personas físicas" -individuos en lugar de organizaciones- podrían hacer solicitudes de FOI, lo que potencialmente aumentaría los costos de tales solicitudes y permitiría la redacción de los nombres de los empleados para protegerlos de amenazas. Además, el gobierno está considerando restringir el acceso a la información a los ciudadanos alemanes y residentes de la UE que viven en Alemania, excluyendo a los extranjeros no pertenecientes a la UE. Los críticos argumentan que estos cambios podrían socavar la transparencia y limitar la capacidad de los periodistas, las ONG y los grupos de vigilancia para obtener información vital.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca las restricciones propuestas a la Ley de Libertad de Información como medidas necesarias para abordar las amenazas a la ciberseguridad, enfatizando la perspectiva del gobierno sobre la seguridad nacional.



