El proyecto de ley fue iniciado por diputados conservadores y aprobado por una clara mayoría en el Parlamento. Los críticos advierten de una reducción de las penas de prisión para los policías y una mayor impunidad. El proyecto de ley provoca protestas, especialmente entre los jóvenes migrantes, que se proponen una reforma de la gestión policial. Algunos sindicatos acogen la modificación de la protección de los policías, mientras que los abogados temen que el nuevo reglamento sobrecargue a la justicia.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo pone de relieve las críticas de los abogados y activistas que consideran que la ley representa una amenaza para el Estado de Derecho y la seguridad de los ciudadanos, y destaca el contexto político de las tensiones sociales y las protestas.





