El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se ha comprometido a evitar la creación de un estado palestino mientras permanezca en el cargo, respondiendo a las afirmaciones de los líderes políticos palestinos de que Palestina ya existe como un estado reconocido. Sus comentarios se producen en medio de la disminución del apoyo a su partido Likud antes de las próximas elecciones a la Knesset, donde las encuestas de opinión sugieren que su coalición puede estar por debajo de los 61 escaños necesarios para una mayoría gobernante.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca la postura de Netanyahu contra un estado palestino como un compromiso firme, enfatizando su oposición a cualquier reconocimiento de Palestina como un estado, que se alinea con las posiciones nacionalistas de derecha.



