Nepal ha suspendido las operaciones de búsqueda y rescate debido a las severas condiciones climáticas causadas por las recientes inundaciones cerca de la frontera con China. Al menos 626 personas han muerto y más de 2,400 siguen desaparecidas, incluidos muchos turistas y peregrinos internacionales. Los esfuerzos de rescate involucran a más de 15,000 militares y policías, pero el gobierno ha solicitado asistencia extranjera para apoyo técnico especializado, como pruebas de ADN y restauración de infraestructura. Las familias de los desaparecidos se reúnen en hospitales en Katmandú, esperando desesperadamente actualizaciones. Un operador turístico local informa que 55 personas de su compañía, incluido su hermano, siguen desaparecidas.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo se centra en un desastre natural y una crisis humanitaria, que no tiene cargas políticas inherentes.






