En Tasmania, Australia, se está llevando a cabo una revisión sobre el uso de la inteligencia artificial en las decisiones de libertad condicional tras las preocupaciones por los errores en el caso de Susan Neill-Fraser, una asesina convicta. Neill-Fraser fue liberada en libertad condicional en 2022 después de cumplir 13 años por el asesinato de su pareja en 2009. Recientemente, una condición de libertad condicional que la limitaba a hablar con los medios sobre su caso fue revocada por la Corte Suprema de Tasmania debido a la falta de equidad procesal. Se descubrió que la junta de libertad condicional se basó en un documento generado con inteligencia artificial y citó una jurisprudencia inexistente. El departamento de justicia ha iniciado una revisión para evaluar el alcance del uso de la inteligencia artificial en decisiones de libertad condicional anteriores. Los representantes legales expresaron su preocupación por las implicaciones del uso de la inteligencia artificial en tales decisiones críticas, destacando problemas con las libertades fundamentales y la necesidad de transparencia.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta la situación de manera objetiva, discutiendo tanto las preocupaciones planteadas por los expertos legales como las acciones tomadas por el departamento de justicia.




