El 27 de julio de 2026, se produjo un casi accidente en el aeropuerto de Sídney que involucró a dos vuelos de Qantas, un Boeing 737 que llegaba de Queenstown y un Bombardier DHC-8 que aterrizaba desde Canberra. El control de tráfico aéreo detectó la posible colisión y instruyó al Boeing 737 a detenerse en el punto de espera, evitando lesiones a cualquier persona a bordo. La Oficina de Seguridad en el Transporte de Australia (ATSB) está investigando el incidente, centrándose en la falta de coordinación entre los dos aviones. Tanto Qantas como Airservices Australia, que gestiona el control de tráfico aéreo, han declarado que siguieron los procedimientos adecuados y están cooperando con la investigación. Esto sigue a preocupaciones anteriores sobre la escasez de personal en Airservices Australia, incluida una interrupción importante el 15 de enero que afectó a más de 10,000 pasajeros.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato fáctico de un incidente de seguridad sin criticar ni elogiar abiertamente a Qantas ni a Airservices Australia. Si bien menciona problemas de personal anteriores en Airservices, no adopta una postura ideológica clara sobre el asunto.



