Un estudio reciente ha revelado que los líderes que exhiben tendencias narcisistas son más propensos a resistir los arreglos de trabajo remoto, según una investigación publicada el mes pasado. Los hallazgos sugieren que estos líderes, a menudo caracterizados por el egocentrismo y el deseo de poder y estatus, perciben el trabajo remoto como una amenaza para su autoridad e influencia.
El estudio, dirigido por tres investigadores de la Wharton School, Marissa Shandell, Courtney Elliott y Adam Grant, duró seis años e incluyó tres fases distintas de investigación que involucraron a más de 1,000 ejecutivos, gerentes intermedios y supervisores. En la primera fase, el equipo analizó a 259 directores ejecutivos de Fortune 500, utilizando indicadores establecidos de narcisismo como la prominencia de las fotografías del CEO en los informes anuales, el tamaño de su firma y los niveles de compensación comparativos con el segundo ejecutivo mejor pagado. Estas métricas se vincularon previamente a los comportamientos narcisistas en la investigación psicológica.
En la segunda fase, los investigadores encuestaron a 359 líderes, evaluando el narcisismo a través de la escala de la "triada oscura corta", que incluye medidas de maquiavelismo, psicopatía y narcisismo. Junto con estos rasgos, la encuesta también evaluó las motivaciones relacionadas con el poder, el estatus y la confianza en los empleados. Las respuestas de los participantes indicaron sus actitudes hacia los arreglos de trabajo remoto e híbrido. La tercera fase del estudio involucró una configuración experimental con 546 líderes.
Los participantes se dividieron en dos grupos, uno expuesto a narrativas que destacan a los CEOs exitosos descritos como confiados y egocéntricos, mientras que el otro sirvió como grupo de control. Los del grupo de condición de narcisismo mostraron una mayor oposición al trabajo remoto después de leer las indicaciones, lo que sugiere que la exposición a ciertos arquetipos de liderazgo influye en las percepciones del trabajo remoto. En los tres estudios, el narcisismo surgió como el único predictor consistente de la resistencia de los líderes al trabajo remoto.
Los investigadores resumieron sus hallazgos, señalando que los líderes que tenían opiniones más altas sobre sí mismos estaban más impulsados por la búsqueda de poder y estatus, lo que los llevó a favorecer los mandatos de regreso a la oficina a tiempo completo. A nivel internacional, ha habido un notable impulso por parte de algunos líderes corporativos para que los empleados regresen a las oficinas físicas. Desde el final de la pandemia, ciertos ejecutivos han expresado opiniones fuertes sobre el asunto. Por ejemplo, Elon Musk criticó lo que llamó la "clase de la computadora portátil", lo que implica que los privilegios de trabajo remoto no deberían extenderse a todos los empleados.
De manera similar, Jamie Dimon, CEO de JPMorgan Chase, pronunció un discurso apasionado, aunque controvertido, instando a su personal a regresar a la oficina a tiempo completo. A pesar de estos esfuerzos, los datos oficiales indican que una parte significativa de los empleados continúa trabajando remotamente. Los empleados de S. todavía trabajaban remotamente al menos a tiempo parcial. En Gran Bretaña, alrededor del 28% de los adultos que trabajan permanecieron en acuerdos híbridos a principios de 2025. El trabajo híbrido es aún más frecuente en Australia, con el 36% de las personas empleadas que normalmente trabajan desde casa, según las cifras de agosto de 2025.
Muchos trabajadores australianos también tienen el derecho legal de solicitar arreglos de trabajo flexibles, lo que refleja una aceptación cultural más amplia de modelos remotos e híbridos.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 5 €/mes.
Hazte suscriptor