La Agencia Nacional de Gestión de Activos (Nama), que se disolvió después de 17 años, ha incurrido en casi 8 millones de euros en pagos de terminación para sus 54 empleados este año. Estos pagos incluyen 4 millones de euros en pagos de redundancia ex-gratia, 1,53 millones de euros en salarios durante las vacaciones de jardinería y 1,13 millones de euros en pagos de retención. Siete empleados fueron transferidos a la Unidad de Resolución de la NTMA. El informe anual de 2024 de Nama había proyectado costos de pago totales de alrededor de 12,4 millones de euros, pero las cifras actuales reflejan los pagos realizados en 2025 y las obligaciones futuras hasta 2027. La disolución de Nama siguió su papel en la gestión de préstamos tóxicos de la crisis financiera, con los activos restantes transferidos a otras agencias.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información objetiva sobre las obligaciones financieras y la reestructuración de Nama sin favorecer abiertamente ninguna postura política.




