El músico Andrija Bajić murió en la Academia Médica Militar en Belgrado después de una grave enfermedad en su novena década de vida. Su esposa, Mala Cana, habló emocionalmente ante el hospital, expresando su dolor por la pérdida de su esposo. Ella reveló que creía que se recuperaría hasta el final y tenía un último deseo de que las cosas cambiaran. Cana luego hizo graves acusaciones contra sus hijas, alegando que poseía mensajes, documentos y un video que mostraba a la hija mayor golpeándolo.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la situación a través de la perspectiva de la viuda afligida, enfatizando la angustia emocional y las quejas personales en lugar de los hechos legales o médicos objetivos. La narrativa se apoya en la victimización de Mala Cana y retrata a las hijas como antagonistas, utilizando un lenguaje emocional.




