En la noche del jueves se rompió en un negocio de armas en la ciudad vieja de Solothurn. Varios asesinos se metieron y huyeron en un automóvil con letreros de control franceses. Un policía que no estaba en servicio disparó, sin que se reportaran heridas. El portavoz Rolf P. Steinegger explica que el uso de armas de fuego por parte de la policía solo está permitido bajo estrictas condiciones y representa el último recurso policial.
Lectura del sesgo (Centro): La reportaje se centra en los aspectos jurídicos del uso de las armas de fuego y la interpretación de las normas policiales.




