Según un informe reciente de Europol, los delincuentes se dirigen cada vez más a las obras de arte hechas de oro y piedras preciosas debido a su valor de reventa en lugar de su importancia artística. Los métodos utilizados en estos delitos se están volviendo más violentos, con autores que utilizan herramientas como martillos, hachas e incluso explosivos o armas de fuego para intimidar al personal de seguridad y visitantes. Este cambio contrasta con incidentes anteriores en los que los ladrones se basaron en el sigilo y el engaño. Ejemplos recientes incluyen un robo de 2025 en el Louvre de París, donde individuos enmascarados entraron al museo a través de un balcón, rompieron cajas y se exhibieron con ocho piezas valoradas en 88 millones de euros.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información objetiva basada en el informe de Europol y describe las tendencias en el robo de arte sin adoptar una postura ideológica clara, centrándose en los patrones de comportamiento criminal y los desafíos de seguridad a los que se enfrentan los museos, evitando cualquier comentario abiertamente político o lenguaje sesgado.



