Los jóvenes indios continúan sus protestas después de que las fuerzas de seguridad detuvieran violentamente una marcha no autorizada hacia el Parlamento en Delhi. El primer ministro Narendra Modi, por primera vez, anunció que los responsables de filtrar las preguntas del examen para una prueba de ingreso médico enfrentarían el castigo. La controversia, que obligó a alrededor de dos millones de candidatos a volver a tomar el examen, ha alimentado la frustración por la corrupción en el sistema educativo y la falta de perspectivas de futuro. El historiador Ramachandra Guha destacó las protestas como una señal de negligencia en el sector educativo, señalando que la participación del Ministerio de Educación en el presupuesto federal se ha reducido a casi la mitad desde que Modi llegó al poder en 2014. Los líderes de la oposición han condenado el uso de la policía de gases lacrimógenos y porras contra los manifestantes y han pedido rendición de cuentas.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta tanto la postura del gobierno como las críticas de la oposición sin favorecer abiertamente a ninguno de los dos lados.





