En Leipzig, se desbarató un intento de ataque con drones en el aeropuerto de Leipzig/Halle, en el que se encontró un avión no tripulado y explosivos cerca de una máquina de carga ucraniana. Los investigadores identificaron a dos sospechosos de delitos que tenían una relación directa con Rusia: un ruso nacido en Letonia y un hombre de Bielorrusia con un pasaporte ruso. El ruso se describe como logístico e instructor de los ataques y tenía vínculos con el servicio secreto ruso. Las pruebas de ADN condujeron a otro sospechoso de Bielorrusia, que ya era de interés penal. Rusia se negó a toda responsabilidad. Alemania reaccionó con el cierre del consulado general ruso en Bonn, el cierre del Instituto de Cultura Ruso en Berlín y el endurecimiento de la seguridad.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo pone de relieve la conexión entre los sospechosos y Rusia, mientras que destaca las reacciones de Alemania e Italia, que están en el sentido de una posición occidental.





