El artículo discute la creciente oposición pública a los centros de datos en países como Gran Bretaña y Estados Unidos, destacando las preocupaciones sobre su impacto ambiental, contaminación acústica y creación de empleos limitada. Si bien los centros de datos son criticados por su alto consumo de energía y uso de agua, estas afirmaciones a veces son exageradas. Las tecnologías modernas de refrigeración usan significativamente menos agua en comparación con los sistemas más antiguos, y los centros de datos representan solo una pequeña fracción del uso total de energía en las naciones occidentales. A pesar de estas críticas, los centros de datos siguen siendo cruciales para el avance de la inteligencia artificial y otras innovaciones tecnológicas.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta ambos lados del debate sobre los centros de datos, la oposición pública y los contraargumentos sobre su necesidad y eficiencia, sin favorecer abiertamente una perspectiva.






