La provincia de Córdoba declaró un día de luto por la muerte de dos bomberos, Andrés Bosch y Rodrigo Aimetta, que murieron en un accidente de helicóptero en San Juan mientras participaban en una operación de incendios forestales. El gobernador, Martín Llaryora, honró su servicio y reconoció sus contribuciones a los esfuerzos de prevención y supresión de incendios en todo el país. El gobierno provincial ordenó que las banderas nacionales y provinciales ondearan a media asta. Los funcionarios destacaron su profesionalidad y dedicación, señalando que estaban respondiendo a una emergencia cuando ocurrió el incidente. Un portavoz de la Secretaría de Gestión de Riesgos Climáticos y el bombero voluntario Roberto Schreiner compartieron ideas personales sobre Bosch, con quien había trabajado extensamente. La tragedia sigue a la reciente muerte de Claudio Coria, otro bombero local, profundizando el impacto en la comunidad de bomberos.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato equilibrado del evento, centrándose en el reconocimiento profesional de los bomberos fallecidos y la respuesta oficial. No adopta una postura ideológica clara, sino que hace hincapié en el reconocimiento institucional de su servicio y el impacto emocional en los bomberos.






