A finales de agosto, se produjeron múltiples incidentes a lo largo de la costa de Murcia, España, donde grupos de migrantes, principalmente de Argelia, fueron abandonados en las playas por contrabandistas que usaban embarcaciones de alta potencia. El primer incidente tuvo lugar el 19 de agosto en Cala del Barco, donde 62 personas desembarcaron después de ser transportadas por un barco grande equipado con cuatro motores fuera de borda. Sucedieron eventos similares el 22 de agosto y el 26 de agosto, con migrantes que llegaron durante las horas de luz del día y dejaron atrás a sus contrabandistas, que luego regresaron al mar. Estos incidentes destacan el creciente uso de métodos de 'patera-taxi' por parte de organizaciones criminales, que involucran barcos más rápidos y más potentes utilizados para transportar a los migrantes a áreas turísticas rápidamente antes de regresar para evitar la detección. Las autoridades locales, incluidos la Guardia y los servicios de emergencia civil, respondieron a estas llegadas, pero el patrón sugiere una tendencia creciente en la migración organizada a través de esta región.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta relatos fácticos de las llegadas de migrantes y describe las tácticas en evolución de las redes de contrabando sin favorecer abiertamente ninguna perspectiva política. Se centra en describir los eventos y sus implicaciones en lugar de tomar una postura sobre la política de inmigración o la culpa política.

