El ataque ocurrió cerca de su casa, y Owori sucumbió a sus heridas en un hospital local. El club pidió una acción urgente contra los responsables, instando a las autoridades a investigar y llevar a los perpetradores ante la justicia. La Federación de Asociaciones de Fútbol de Uganda (FUFA) también lamentó su pérdida, destacando su papel como líder e inspiración para muchos. Owori había regresado a Uganda en 2023 después de jugar en Europa para clubes españoles y suecos. Su muerte ha provocado una ira y un duelo generalizados entre los ugandeses, que están preocupados por el aumento de los problemas de seguridad.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo se centra en un evento relacionado con el deporte y no se involucra con temas políticamente cargados como las políticas gubernamentales, las elecciones o los debates sociales.





