El artículo discute el proceso de selección post-UTME en curso en las instituciones de educación superior de Nigeria, que comenzó como una iniciativa del gobierno en 2005/2006 para combatir la mala práctica en los exámenes. Estas evaluaciones tienen como objetivo verificar las calificaciones de los estudiantes en comparación con sus puntajes JAMB a través de varios métodos como pruebas y entrevistas basadas en computadora. Si bien reconoce los beneficios del proceso, incluida la predicción académica mejorada y la reducción de las tasas de deserción temprana, el autor critica a las universidades por no reevaluar la relevancia y efectividad de estas evaluaciones durante dos décadas. Las preocupaciones incluyen el aumento de los costos, los impactos socioeconómicos y los problemas de seguridad para los estudiantes que viajan entre ciudades para los exámenes.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el proceso de selección posterior a la UTME como un sistema obsoleto y problemático que requiere una reforma urgente.





