Una madre, Courtney Gartshore, ha sido declarada culpable de homicidio culposo después de que su hija de tres meses, Dahlia-Rose, muriera por quemaduras graves causadas por un secador de pelo. El juicio, celebrado en Aberdeen, concluyó con un veredicto de culpabilidad unánime después de siete días. Gartshore, que estaba bajo la influencia del alcohol, era el único cuidador presente en el momento del incidente. Los fiscales argumentaron que el secador de pelo era la causa directa de la muerte del bebé, citando testimonios que no mostraban lesiones previas. La defensa impugnó la afirmación de la fiscalía, argumentando que no se había establecido el vínculo causal necesario entre el secador de pelo y la muerte. El tribunal pospuso la sentencia hasta el 14 de agosto, y Gartshore permanece bajo custodia.
Lectura del sesgo (Centro): Si bien el tema involucra un caso penal con importantes implicaciones sociales, el artículo presenta los hechos de manera objetiva sin favorecer abiertamente a ninguna de las partes.



